domingo, 18 de mayo de 2025

Colombia 2026: ¿Y si solo ellas disputaran la presidencia?

 

Artificial

Whit a Little help of my friend   IA

Guillermo Solarte Lindo

 

 Colombia 2026: ¿Y si solo ellas disputaran la presidencia?

Colombia ya cambió. No se trata solo de un giro entre izquierda y derecha: el país ha ampliado radicalmente su espectro político y cultural. Lo demostró la elección de un presidente de izquierda, exguerrillero, en las urnas. Lo reafirmó la llegada de una mujer lesbiana a la alcaldía de Bogotá, la ciudad más importante del país. Esos dos hechos, impensables hace una década, configuran el punto de partida de una nueva era.

Hoy el escenario imaginado de una contienda presidencial entre solo mujeres no es una provocación ni una utopía; es una necesidad histórica. En un país marcado por la exclusión, el machismo estructural y la violencia simbólica, construir un espacio electoral solo de mujeres no significa sustituir un poder por otro, sino demostrar que otro tipo de liderazgo es posible. Más allá de cuotas, se trata de cambiar el centro de gravedad del poder político.

Este documento explora esa posibilidad con rigor comparativo. Pero también con una intuición poderosa: que entre las mujeres que hoy se perfilan como candidatas, hay figuras capaces de encarnar una nueva síntesis entre lo político, lo ético y lo vital. Una mujer con pensamiento ecosocial, que combine justicia, inclusión y cuidado de la vida, no solo puede gobernar Colombia: puede hacerlo mejor.

El avance de las ideas feministas, el ecologismo político, la defensa de lo común y la irrupción de lo woke como conciencia crítica de lo excluido no son modas. Son las nuevas fuerzas tectónicas de la democracia del siglo XXI. Este análisis parte de ahí: no de la nostalgia del pasado, sino de la urgencia del futuro.

Síntesis del Perfil Comparativo de Precandidatas Presidenciales - Colombia 2026


Este documento presenta una síntesis que compara los perfiles de seis mujeres que se perfilan como precandidatas presidenciales para las elecciones de 2026 en Colombia: Susana Muhamad, Carolina Corcho, Claudia López, María José Pizarro, Vicky Dávila y María Fernanda Cabal. La información ha sido recopilada de más de 50 fuentes verificadas, incluyendo medios nacionales, biografías institucionales, entrevistas y artículos académicos.

Datos Generales


Las candidatas tienen edades que oscilan entre los 42 y 58 años. Todas residen en Bogotá. Sus estudios van desde la medicina y ciencia política hasta el periodismo y el arte. Solo dos tienen experiencia previa como ministras (Muhamad y Corcho), mientras que López, Pizarro y Cabal han sido congresistas. Dávila, sin experiencia pública directa, proviene del periodismo.

Ideologías y Alianzas


- Muhamad, Corcho y Pizarro están alineadas con el progresismo, cercanas al gobierno Petro.
- Claudia López representa el centro izquierda con énfasis en anticorrupción y derechos civiles.
- Dávila y Cabal se sitúan en la derecha, siendo Cabal representante de la derecha radical uribista.
- Dávila, aunque independiente, es cercana a sectores conservadores y anti-petristas.

Cargos Públicos y Producción Intelectual


Claudia López fue alcaldesa de Bogotá. Pizarro y Cabal son senadoras activas. Muhamad y Corcho fueron ministras. Dávila no ha ocupado cargos públicos. López, Pizarro, Dávila y Cabal han escrito libros con enfoque político o autobiográfico. Muhamad y Corcho han contribuido con artículos técnicos.

Posturas en Temas Clave


- Acuerdo de Paz: A favor (Muhamad, Corcho, López, Pizarro); En contra (Dávila, Cabal).
- Reformas sociales: A favor las progresistas; en contra las conservadoras.
- Feminismo: Defendido abiertamente por López, Pizarro, Corcho, Muhamad; criticado por Cabal.
- Aborto: López y Pizarro lo respaldan abiertamente. Cabal lo rechaza.
- Cambio climático: Liderazgo de Muhamad; Cabal lo niega o minimiza.
- Derechos LGBTIQ+: Defensores: López, Pizarro; Oposición: Cabal y Dávila (ambigüedad).

Fortalezas y Viabilidad Electoral


- Claudia López: Alta visibilidad y experiencia; viabilidad alta si logra alianzas.
- Susana Muhamad: Alta preparación técnica, perfil ético; necesita proyección electoral.
- Carolina Corcho: Fuerte en política pública, pero limitada conexión con votantes.
- María José Pizarro: Simbólica y coherente, pero con visibilidad limitada.
- Vicky Dávila: Altamente mediática; polariza.
- María Fernanda Cabal: Sólida en su electorado; muy polarizante.

Este escenario electoral es inédito en Colombia por la fuerza que han tomado las mujeres como candidatas viables. La disputa no solo será ideológica, sino también simbólica: entre lo técnico y lo emocional, entre el progresismo ético y el conservadurismo de orden.

Comparativo de Posturas Ideológicas - Precandidatas Presidenciales 2026

 

Tema / Candidata

Susana Muhamad

Carolina Corcho

Claudia López

María José Pizarro

Vicky Dávila

María Fernanda Cabal

Modelo económico

Economía verde, transición energética justa

Intervencionismo estatal, anti-modelo EPS

Economía mixta, liberalismo progresista

Economía social, justicia distributiva

Libre mercado con enfoque tradicional

Ultraliberalismo, defensa empresarial

Patriarcado y feminismo

Ecofeminismo, igualdad estructural

Feminismo popular, derecho al aborto

Feminismo institucional, derechos civiles

Feminismo interseccional y de memoria

Crítica al feminismo radical, valores cristianos

Antifeminista, defiende el rol tradicional

Racismo y derechos étnicos

Derechos de pueblos indígenas y afro

Enfoque étnico en salud y territorio

Reconocimiento simbólico, políticas locales

Memoria afro e indígena, justicia histórica

No aborda el tema explícitamente

Niega el racismo estructural en Colombia

Derechos LGTBIQ+

Defensora de los derechos trans y LGB

Derechos civiles, salud sin discriminación

Apoyo total a matrimonio igualitario y adopción

Agenda LGBTI como parte del proyecto de paz

Neutralidad ambigua, con discurso religioso

Oposición a adopción y políticas de identidad

Posibles alianzas entre ellas

Alta afinidad con Corcho y Pizarro

Afinidad con Muhamad y Pizarro, no con Cabal

Podría aliarse con Corcho o Pizarro, no con Dávila

Aliada natural de Muhamad y Corcho

Podría acercarse a Cabal estratégicamente

Aislada ideológicamente, cercana a Dávila


·          

Candidata

Fortalezas

Debilidades

Susana Muhamad

- Experta ambiental con trayectoria   coherente
- Imagen ética
- Perfil técnico

- Poca experiencia electoral
- Poco conocida fuera de Bogotá y sectores verdes

Carolina Corcho

- Conocimiento profundo del sistema de salud
- Apoyo de sectores sociales

- Imagen confrontativa
- Investigaciones en curso por gestión en Minsalud

Claudia López

- Alta visibilidad
- Experiencia ejecutiva
- Lucha anticorrupción

- Tensiones internas en centro-izquierda
- Acusaciones de autoritarismo

María José Pizarro

- Trayectoria de memoria y paz
- Feminismo interseccional

- Poco posicionamiento más allá del Congreso
- Asociada solo al Pacto Histórico

Vicky Dávila

- Reconocimiento nacional como periodista
- Discurso firme y directo

- Sin experiencia en gestión pública
- Controversias éticas y polarización

María Fernanda Cabal

- Base fiel y fuerte en la derecha
- Comunicación agresiva y estratégica

- Alta imagen negativa
- Posturas radicales que limitan alianzas


Cercanias  politicas

·         Candidata

·         Cercanía a Petro

·         Cercanía a Uribe

·         Cercanía a Trump (estilo/discurso)

·         Susana Muhamad

·         Muy cercana. Exministra de Ambiente, fundadora de Colombia Humana.

·         Opuesta ideológicamente.

·         Lejana. Ambientalista y feminista progresista.

·         Carolina Corcho

·         Cercana. Exministra de Petro y defensora de su reforma a la salud.

·         Crítica directa del modelo de salud uribista.

·         Lejana. Académica, técnica, no populista.

·         Claudia López

·         Cercanía parcial. Coincidencias en paz y derechos, pero tensiones personales y políticas.

·         Crítica histórica del uribismo.

·         Lejana. Liberal institucionalista.

·         María José Pizarro

·         Muy cercana. Senadora del Pacto Histórico, aliada del proyecto de Petro.

·         Oposición total.

·         Lejana. Pacifista, progresista, defensora de minorías.

·         Vicky Dávila

·         Oposición directa y mediática. Crítica de sus reformas y estilo.

·         Cercanía ideológica, aunque no formal.

·         Moderada cercanía. Discurso duro, antiizquierda, populista.

·         María Fernanda Cabal

·         Enemiga declarada. Lo llama comunista, traidor.

·         Cercana. Líder del ala radical del Centro Democrático.

·         Muy cercana. Nacionalista, conservadora, antiizquierda, provocadora.

·          

Resumen Temático Precandidatas 2026 -

Tema

Susana Muhamad

Carolina Corcho

Claudia López

María José Pizarro

Vicky Dávila

María Fernanda Cabal

 

Drogas

Regulación progresiva, salud pública

Apoya legalización y enfoque sanitario

Reforma parcial, enfoque mixto

Legalización regulada, reparación

Guerra contra drogas, prohibicionismo

Militarización, línea dura

 

Aborto

A favor de la despenalización total

Defensora del aborto legal y seguro

Apoya derecho a decidir con garantías

Pro aborto, feminista interseccional

Pro vida, neutralidad estratégica

Contraria al aborto legal

 

Feminismo

Ecofeminista, promueve paridad real

Feminismo popular y sindical

Feminismo institucional, visibilidad LGBTI

Feminismo de paz y memoria

Critica al feminismo radical

Antifeminista, defensa del rol tradicional

 

Migración

Defiende integración digna de migrantes

Enfoque sanitario e integrador

Derechos para migrantes con acceso social

Solidaridad y derechos humanos

Control fronterizo, xenofobia implícita

Restricciones fuertes, discurso nacionalista

 

Conflicto armado

Paz territorial y ambiental

Implementación del Acuerdo de Paz

Apoya justicia transicional

Activa en la Comisión de Paz

Crítica del Acuerdo con las FARC

Rechazo total a negociación con ELN

 

Reforma a la Policía

Sí, control civil y enfoque ambiental

Sí, formación en DDHH

Sí, profesionalización y rendición de cuentas

Sí, enfoque de género y paz

No prioriza el tema

Rechaza reforma, apoya militarización

 

Educación

Educación climática, pública, comunitaria

Fortalecimiento de educación pública

Calidad, gratuidad, derechos estudiantiles

Educación para la memoria y la equidad

Crítica de enfoque de género y ERE

Defensa de valores cristianos tradicionales

 

Salud

Salud comunitaria, sin EPS

Reforma estructural, fin EPS

Sistema mixto y regulado

Apoyo a modelo estatal y preventivo

Privatización con cobertura amplia

Defensa del sistema EPS actual

 

Cambio climático

Liderazgo climático internacional

Transición justa, fin al extractivismo

Desarrollo sostenible con equidad

Agenda ambiental con enfoque de paz

Minimiza la crisis climática

Niega emergencia, pro minero-energética

 

Israel / Gaza

Apoya Palestina, condena bombardeos

Neutral crítica, énfasis en DDHH

Apoyo a solución diplomática

Solidaridad con pueblos en conflicto

Apoyo total a Israel

Defensa de Israel y derecha internacional

 

Rusia / Ucrania

Neutralidad activa, diplomacia

Crítica a invasión, apoyo multilateral

Apoya sanciones y paz negociada

Diálogo y condena a la guerra

Cercana a posturas de derecha global

Pro neutralidad, crítica de OTAN

 

Relación con EE. UU.

Relación estratégica climática

Crítica a subordinación histórica

Alianza condicional y soberana

Relación con enfoque de DDHH

Proalianza fuerte, DEA y seguridad

Total alineación con intereses estadounidenses

 

Multilateralismo (ONU / CELAC / BRICS)

Multilateralismo latinoamericano y verde

CELAC y OMS como ejes estratégicos

Pro CELAC, BRICS y reforma de ONU

Integración regional con justicia social

Dependencia de EE.UU. y OEA

Rechazo a CELAC y afinidad con EEUU e Israel

 

 No hay una única “mejor candidata” universal —todo depende del proyecto de país que se quiera construir—, pero puedo darte un análisis estratégico comparado que contraste capacidad, trayectoria, alianzas posibles y viabilidad electoral, para ayudarte a pensar.


🔍 Si el enfoque es gobernabilidad progresista con reformas sociales estructurales, las más sólidas serían:

Carolina Corcho

  • Conocimiento técnico, especialmente en salud (tema clave).
  • Coherente con el proyecto Petro, pero con perfil propio.
  • Imagen confrontativa, con sectores resistiendo sus reformas.
  • Bajo carisma electoral masivo (hasta ahora).

María José Pizarro

  • Muy coherente con la narrativa de paz, memoria y equidad.
  • Buena interlocutora con movimientos sociales.
  • No es muy conocida fuera de los círculos del Pacto.
  • Perfil emocional y testimonial, menos técnico.

Susana Muhamad

  • Imagen ética, perfil técnico, liderazgo climático.
  • Cercana al electorado joven, ambientalista y urbano.
  • Poco bagaje electoral propio.
  • Riesgo de ser vista como continuidad tecnocrática.

🔍 Si se busca una figura de centro democrático con experiencia ejecutiva, entonces:

Claudia López

  • Experiencia como alcaldesa de Bogotá.
  • Reconocida en la lucha anticorrupción.
  • Podría liderar una alianza de centro izquierda.
  • Conflictos internos con sectores progresistas.
  • Imagen polarizante en sectores populares.

🔍 Si el camino fuera una campaña de derecha fuerte, las opciones serían:

Vicky Dávila

  • Alta visibilidad, discurso claro y duro.
  • Puede movilizar voto uribista desilusionado.
  • Cero experiencia de gestión.
  • Altamente polarizante y con vulnerabilidad ética.

María Fernanda Cabal

  • Voto uribista sólido, base rural fuerte.
  • Disciplina, organización, narrativa ideológica firme.
  • Altísima imagen negativa.
  • Dificultad para construir consensos nacionales.

🧠 Conclusión estratégica (no ideológica):

  • La más “preparada” técnica y éticamente podría ser Susana Muhamad, si logra ampliar su visibilidad.
  • La más “electoralmente viable” en centro-izquierda podría ser Claudia López, si reconfigura sus alianzas.
  • La más temida por la izquierda y poderosa en derecha es María Fernanda Cabal, pero con techo duro.

 Análisis de Fortalezas vs. Viabilidad Electoral - Precandidatas 2026

Esta matriz compara a las candidatas según dos dimensiones clave:

- Fortalezas técnicas y políticas (experiencia, coherencia, liderazgo)

- Viabilidad electoral (visibilidad, alianzas, simpatía popular)

Candidata

Fortalezas Técnicas / Políticas

Viabilidad Electoral

Susana Muhamad

Alta. Perfil técnico, liderazgo ambiental, imagen ética.

Media. Buen perfil, pero baja exposición pública.

Carolina Corcho

Alta en salud pública, pero baja en conciliación.

Media-baja. Técnica, pero poco carisma electoral.

Claudia López

Media-alta. Experiencia ejecutiva y discurso anticorrupción.

Alta. Conocida nacionalmente, podría atraer votantes de centro.

María José Pizarro

Media. Coherente en derechos humanos y paz, limitada gestión.

Media. Cercana al gobierno, pero poco reconocida fuera del Pacto.

Vicky Dávila

Baja-moderada. Comunicadora hábil, pero sin experiencia estatal.

Alta. Visibilidad nacional, voz fuerte en redes.

María Fernanda Cabal

Alta en disciplina y narrativa ideológica, polarizante.

Alta. Apoyo fuerte del uribismo, base leal pero muy polarizante.

 



      Análisis estratégico sobre qué debería hacer cada precandidata para pasar a segunda vuelta en las elecciones presidenciales de 2026 en Colombia. Este análisis se basa en su situación actual, su perfil y las dinámicas del electorado:


🟢 Susana Muhamad (Pacto Histórico / Progresismo ambiental)

Para pasar a segunda vuelta, debería:

  • Salir del perfil tecnocrático y aumentar su visibilidad mediática y emocional.
  • Construir una identidad política propia más allá de su cercanía a Petro.
  • Conectar con jóvenes, mujeres rurales y votantes verdes.
  • Aliarse con Corcho o Pizarro en un bloque único del progresismo.
  • Posicionarse como la heredera ética de una “transición democrática verde”.

🩺 Carolina Corcho (Independiente de izquierda / Salud pública)

Para pasar a segunda vuelta, debería:

  • Suavizar su imagen de confrontación y mejorar su comunicación empática.
  • Convertir la reforma a la salud en una bandera emocional y ciudadana.
  • Formar alianzas con movimientos sociales y territoriales.
  • Diferenciarse estratégicamente de Petro para captar voto progresista independiente.
  • Reforzar su imagen como mujer firme, técnica, pero cercana.

🟡 Claudia López (Centro liberal / Alianza Verde)

Para pasar a segunda vuelta, debería:

  • Reconstruir una coalición de centro-izquierda (tipo Coalición Colombia 2.0).
  • Curarse del desgaste de su alcaldía mostrando resultados y admitiendo errores.
  • Capitalizar su lucha anticorrupción como eje de campaña.
  • Proyectarse como la candidata capaz de derrotar a la extrema derecha.
  • Sumarse a un frente amplio sin someterse del todo al petrismo.

🔴 María José Pizarro (Izquierda emocional / Pacto Histórico)

Para pasar a segunda vuelta, debería:

  • Convertirse en la candidata oficial del petrismo si Petro no respalda otra figura.
  • Emocionar al país con un relato potente de paz, memoria y reconciliación.
  • Tejer una red de respaldo internacional con sectores progresistas.
  • Reforzar su liderazgo en el Congreso con propuestas visibles.
  • Ganarse la confianza de votantes indecisos con un tono más institucional.

🔵 Vicky Dávila (Derecha mediática / Independiente populista)

Para pasar a segunda vuelta, debería:

  • Consolidar el voto anti-Petro con un discurso fuerte y emocional.
  • Convertirse en la alternativa “outsider” con autenticidad y ataque al sistema.
  • Ganarse a la base uribista desencantada sin entrar al Centro Democrático.
  • Mantener alta exposición mediática, controlando su tono para no polarizar en exceso.
  • Aliarse tácitamente con el entorno de Semana, empresarios conservadores y religiosos.

María Fernanda Cabal (Extrema derecha / Uribismo duro)

Para pasar a segunda vuelta, debería:

  • Unificar a toda la derecha alrededor de su figura, incluso a sectores independientes.
  • Dejar de ser solo “la opositora de siempre” y presentar un proyecto de país.
  • Fortalecer alianzas con gremios, militares y empresarios.
  • Modificar ligeramente su discurso para captar voto moderado sin perder su base.
  • Aumentar su presencia regional, especialmente en Antioquia y el Eje Cafetero.

 

2. Resumen de perfil para Paloma Valencia Por un error al considerar que Paloma Valencia no era candidata en firme fue excluida  del analisis. Incluimos este perfil de la Caucana al considerarla entre las posibles candidatas.

Paloma Valencia (Centro Democrático / Uribismo moderado)

  • Edad: 46 años

  • Formación: Abogada, Universidad de los Andes.

  • Experiencia: Senadora desde 2014, referente del uribismo más institucional.

  • Producción: Columna en El Tiempo, libros y participación en debates académicos.

Ideología y alianzas:

  • Uribismo moderado, defensora del libre mercado, del orden institucional y la seguridad democrática.

  • Ha marcado distancia de Cabal en el tono, aunque comparte agenda de derecha.

  • Busca proyectarse como alternativa más razonable del uribismo frente a la radicalización.

Posturas en temas clave:

  • Acuerdo de Paz: Crítica, pero abierta a ajustes en lugar de eliminarlo.

  • Reformas sociales: En contra de las reformas del gobierno Petro.

  • Feminismo: Defiende la igualdad de oportunidades sin militar en el feminismo radical.

  • Aborto: Defiende la objeción de conciencia y el derecho a la vida desde la concepción.

  • Cambio climático: Reconoce el problema, pero prioriza desarrollo económico.

  • Derechos LGBTIQ+: Discurso neutral, evita confrontaciones en este tema.

Fortalezas y viabilidad electoral:

  • Imagen de mujer preparada, menos polarizante que Cabal.

  • Puede unir al uribismo sin asustar a sectores de centro-derecha.

  • Le falta carisma popular y arrastra el desgaste del uribismo.


4. Conclusión Estratégica:

Si el uribismo decide moderar su perfil, Paloma Valencia podría convertirse en una carta para ampliar su base más allá de la derecha dura, mostrando una versión menos radical que Cabal y más institucional que Dávila.

 

Ficha técnica de fuentes consultadas

Objeto del documento:
Este estudio comparativo sobre las precandidatas presidenciales colombianas 2026 fue elaborado con IA por Artificial  con base en información pública, verificada y clasificada a través de múltiples fuentes abiertas.

Número estimado de fuentes consultadas:
50 fuentes directas y secundarias verificadas (entre febrero y mayo de 2025).

Tipos de fuentes utilizadas:

  1. Artículos de prensa nacional e internacional (25)
    • El Tiempo, El Espectador, El Colombiano, Semana, La Silla Vacía
    • Infobae, CNN en Español, W Radio, Kienyke
    • The Guardian, NY Post, Cadena SER (España)
  2. Entrevistas y declaraciones públicas (15)
    • Declaraciones en medios
    • Intervenciones en el Congreso
    • Redes sociales oficiales
    • Debates políticos
  3. Biografías y documentos institucionales (10)
    • Wikipedia (referenciada para datos básicos contrastables)
    • Sitios oficiales del Congreso, Corte Suprema, Procuraduría
    • Perfiles de partidos y hojas de vida públicas
  4. Páginas web y repositorios académicos (5)
    • Universidad de los Andes, Universidad Nacional, Columbia University
    • Congreso Visible – Universidad de los Andes
    • Observatorios de paz, género y medio ambiente

Alcance y limitaciones:

  • Se priorizó información publicada entre 2018 y 2025.
  • Las posiciones ideológicas y temáticas se deducen de fuentes verificables, no de especulación.
  • No se utilizaron redes sociales como fuente directa salvo en casos puntuales con respaldo en medios.
  • El documento tiene propósito investigativo, sin fines partidistas.

martes, 13 de mayo de 2025

Reseña de Corazón Loco

 


Reseña Corazón Loco: Yo soy yo y mis emociones

E Book  y Libro  Impreso 

 Corazón Loco es mucho más que el testimonio de una experiencia médica; es una obra que se ubica en la frontera entre la crónica literaria, el ensayo emocional y la escritura terapéutica. Tras una cirugía a corazón abierto, el autor no solo sobrevive: escribe. Y en ese acto de escribir, no busca sanar al lector, sino comprenderse a sí mismo. Este libro es, en esencia, una muestra poderosa de lo que significa la escritura como forma de terapia, como dispositivo de reconstrucción del yo tras el quiebre físico y emocional.

Lejos de la lógica convencional de la autoayuda, Solarte Lindo se desliza por las zonas ambiguas del miedo, la tristeza y la vulnerabilidad, sin convertirlas en mercancía emocional. El texto no receta ni aconseja: simplemente expone, interroga, revive. En ese sentido, no es un libro que se lee con distancia, sino que interpela directamente al lector desde su humanidad compartida.

Corazón Loco de Guillermo Solarte Lindo dialoga con los estudios de la medicina narrativa, la psicología narrativa, la sociología del cuerpo y la escritura testimonial, ofreciendo una voz singular dentro del campo interdisciplinario que cruza salud, literatura y emociones. Su valor radica en cómo, desde lo íntimo, logra abrir preguntas universales: ¿cómo narramos el dolor?, ¿cómo se reorganiza la identidad después del colapso?, ¿qué papel juega el lenguaje cuando el cuerpo ya no responde?

Esta obra resulta especialmente relevante para académicos, terapeutas, médicos humanistas y estudiantes de ciencias sociales o humanas que exploren los vínculos entre narración, subjetividad y resiliencia.

Esta historia puede ser  de interés  entre lectores, profesionales de la salud y, por supuesto, periodistas interesados en temas de cultura, emociones, salud o literatura del yo.

📘 Enlace al libro en Amazon:
https://www.amazon.com/dp/B0F6KTL9WJ
               
Contacto  con el autor

gsoloarte@gmail.com ,

wsp 57-3123794727


sábado, 3 de mayo de 2025

La oreja de Trump

 La oreja de Trump  

Guillermo Solarte Lindo, Pacifistas sin Fronteras 

Desde el instante en que Thomas Matthew Crooks, un joven de 20 años, disparó ocho veces con un rifle AR-15 desde el techo de un edificio a unos 120 metros del presidente electo de los Estados Unidos, y una de las balas rozó la parte superior de su oreja derecha, causándole una herida de aproximadamente dos centímetros, este episodio no ha dejado de ocupar mi mente. La primera imagen que vino a mi pensamiento fue que ese presidente parecía el vivo retrato de Tío Rico, como llamábamos en español a Scrooge McDuck, familiar directo de El Pato Donald. Este personaje legendario de las tiras cómicas es quizás una de las representaciones más precisas del modelo de hombre exitoso: audaz, obstinado y profundamente convencido de que la acumulación de riquezas define su lugar en el mundo. La segunda imagen fue la escena televisada del asesinato del presidente Kennedy. El 22 de noviembre de 1963, es decir, 60 años y ocho meses antes, el presidente John F. Kennedy fue asesinado en Dallas, Texas. Desfilaba en un automóvil descapotable junto a su esposa Jacqueline cuando, desde el sexto piso del Texas School Book Depository, Lee Harvey Oswald disparó tres veces: el primer tiro falló, el segundo hirió a Kennedy en la espalda y el tercero impactó fatalmente en la cabeza del presidente. Su esposa, en estado de shock, intentó ayudarlo mientras la limusina aceleraba hacia el Hospital Parkland, donde Kennedy fue declarado muerto a la 1:00 p.m. La tercera imagen que ocupó mi mente fue otro crimen. El 8 de diciembre de 1980, frente a la entrada del edificio Dakota, en Nueva York, John Lennon fue asesinado por Mark David Chapman. Más temprano ese día, Chapman había obtenido un autógrafo de Lennon y, horas después, esperó fuera del edificio hasta que el músico regresó junto a Yoko Ono. Cuando cruzaban hacia la entrada, Chapman, con frialdad, disparó cinco veces con un revólver Charter Arms .38, impactando a Lennon cuatro veces en la espalda. Gravemente herido, Lennon fue trasladado al Hospital Roosevelt, donde fue declarado muerto. Es difícil entender por qué mi mente conecta estas imágenes. ¿Qué hilo invisible une dos crímenes que viví con tristeza? Tal vez la respuesta esté en las propias palabras de Lennon, quien siempre fue consciente del peligro que lo acechaba. En 1975, en una entrevista, reflexionó sobre el riesgo en Estados Unidos: "Lo que me preocupa es que un día vendrá un estúpido, y sabe Dios qué pueda pasarme. Una vez estábamos en Texas durante una gira americana, y el avión recibió varios disparos. Puede que fuera un novio celoso u otra cosa. Pero en América nunca se sabe. Siempre con sus pistolas, como una pandilla de cowboys. Piensan que las pistolas son una extensión de sus brazos." Sus palabras, cargadas de ironía y verdad, resuenan hoy como un eco doloroso de su propio destino. No puedo evitar pensar que el atentado contra Bang Trump es otro de esos hechos violentos que suceden a diario en el Lejano Oeste. Uno más, aunque esta vez el asesino falló, algo difícil de imaginar en un país con el mayor número de armas en manos de ciudadanos. Difícil de imaginar, sí, pero no tan difícil de creer en un mundo en donde reina la mentira. Me dejo llevar por la imaginación y retrocedo en el tiempo, buscando referentes que muestren la hegemonía de Estados Unidos. Pienso en el Imperio Romano, en su dinámica y fuerza imperial, y recuerdo a dos de sus emperadores: Nerón y Calígula. Ellos encarnaron los excesos y la desconexión con su sociedad, simbolizando una Roma que, aunque seguía siendo hegemónica, ya mostraba signos de decadencia interna. De manera similar, Estados Unidos, como imperio moderno, domina cultural, económica y militarmente, pero enfrenta desafíos internos como la polarización política y la creciente desigualdad, que amenazan su estabilidad. El dólar y el inglés son al Imperio estadounidense lo que la moneda romana y el latín fueron al Imperio Romano: herramientas fundamentales de hegemonía. El dólar, como moneda de reserva mundial, y el inglés, como idioma universal, proyectan poder económico y cultural, unificando y controlando un mundo interconectado. De manera similar, la moneda y el latín consolidaron el dominio romano, actuando como símbolos de estabilidad y autoridad. Ambos imperios utilizaron estas herramientas no solo para facilitar el comercio y la comunicación, sino también para reforzar su influencia global, aunque su eficacia depende siempre de mantener la fortaleza interna que los respalda. ¿Cómo evitar que la guerra económica y cultural empuje al planeta hacia una tercera guerra mundial? ¿Es Trump un Nerón moderno dispuesto a incendiar el planeta? ¿Se reconoce como la cabeza de este imperio contemporáneo? ¿Sería capaz de proponer a su perro como guardián protector de la comunidad donde aseguró que los inmigrantes se comían las mascotas? ¿O tal vez de nombrarlo cónsul en Haití, como hiciera Calígula con su caballo Incitatus? La incertidumbre es la emperatriz que abraza con fuerza a Trump, el emperador moderno. No parece saber hacia dónde ir, pero sí parece conocer el camino. ¿Podrían los dos centímetros de oreja que perdió en el atentado reducir aún más su capacidad para escuchar al mundo?

jueves, 24 de octubre de 2024

Grito de Alerta Para la COP 16

 

Grito de  Alerta

                               Para la COP 16

 

 

AGUA PARA TODAS, CASA PARA TODAS, libertad para todas, las personas, las especies, las comunidades

El planeta y nuestro pais debe tener una política urbana sobre la tierra, el agua, el suelo  urbano, la vivienda popular y  el bienestar colectivo. Una política del Bien común con sentido ecológico, en eso avanzamos muy poco, casi nada. En las ciudades pequeñas, medianas y grandes, está más del 70 % de la población. La búsqueda de la igualdad, la libertad y la no violencia debe tener un pie en las ciudades, la paz con la naturaleza debe nacer allí en los centros de consumo, en los centros de poder. El espacio urbano es el lugar de la mutación más violenta de la especie: la de ciudadano a consumidor. Hemos perdido el rumbo, caminamos en medio de la depredación, hacia el consumo total. No se trata de ciudades sostenibles, tampoco de aquella inmensa paradoja autodestructiva  famosa hace unos años de que: el que contamina paga.  El desarrollo sostenible impulsado en desde Rio 92 fue lo que nos temíamos: El principio del fin. El argumento  utilizado por los lideres de la manada mas autodestructiva, la especie humana, llevados de la mano y como ciegos por los machos alfa mas depredadores de la evolución.

Avanzar en la memoria de la destrucción, de la depredación, de la extinción de la fauna y de la flora. La especie humana no es la única víctima de pensamiento bélico.

            

Queremos esto y algo más, no lo estamos pidiendo lo construiremos  desde nuestra esperanza.

La respuesta no está en seguir discutiendo soluciones pasajeras  que solo prolongan la agonía. Debemos enfrentarnos a las raíces del problema:  Aquí seis secretos que estaban escondidos debajo del pavimento

Uno Desmantelamiento de las grandes corporaciones que controlan el agua y los recursos urbanos: Los recursos esenciales deben regresar a manos de la comunidad. Las empresas que lucran con el agua, la energía y el suelo urbano deben ser despojadas de sus privilegios, y sus bienes reintegrados a un sistema de gestión común.

Dos Resistencia activa en las ciudades: Los ciudadanos deben recuperar sus espacios. Esto implica una resistencia activa en contra de la gentrificación, de los megaproyectos inmobiliarios y de los intereses especulativos. Las ciudades no pueden seguir siendo centros de extracción para el capital.

Tres Economía post-crecimiento: Es urgente una ruptura con el dogma del crecimiento perpetuo. La solución no está en "mejorar" o "hacer más verde" el modelo actual, sino en abolir la lógica del crecimiento económico infinito que nos está llevando al colapso. Debemos diseñar economías que reduzcan el consumo y restauren los ecosistemas.

Cuatro Educación para la desobediencia: No necesitamos una educación que perpetúe el statu quo, sino una que fomente la desobediencia civil ante las leyes injustas y los sistemas opresores. Los ciudadanos deben aprender a cuestionar, a rebelarse, a organizarse.

Cinco Poder descentralizado y comunidades autónomas: La solución no vendrá desde arriba. Los gobiernos centrales, atrapados en la lógica del poder y el capital, no resolverán la crisis. Necesitamos un poder descentralizado, con comunidades autónomas que gestionen sus recursos y tomen decisiones según sus necesidades, no las del mercado.

Seis. Tecnología al servicio de la comunidad, no del capital: La tecnología, como está estructurada hoy, solo sirve a los intereses del capital y perpetúa la explotación. Debemos apropiarnos de la tecnología para ponerla al servicio de las comunidades y no de los mercados. Solo así podremos usarla para crear ciudades realmente libres de la manada.

No necesitamos una promesa que no lleve al cielo. Solo queremos  una escalera para ir descubriendo en cada peldaño lo que somos capaces de hacer sin  los jefes de la manada. Quitarles las banderas  del ecologismo a la manada, un  deseo inquebrantable,

Guillermo Solarte Lindo

Pacifistas sin Fronteras

2024

miércoles, 31 de julio de 2024

Karol G, la inmensa Bichota

 Karol G, la inmensa Bichota


No sé si es un cuento de hadas, tampoco si tiene más de Cenicienta, de Blancanieves o de Caperucita. Quizás un hada madrina con una varita mágica llena de sonrisas, que con su punta toca a todas las que lloran y ríen en su fiesta. Ya están contagiadas y saben, están seguras de que mañana será mucho más bonito.

Es la reina del optimismo con lágrimas de alegría y también gotas saladísimas de un despecho dulce. Su concierto es más que eso, es una fiesta a la que todos quisiéramos ir, incluso mis amigos, militantes de la ancianidad prematura, desearían ir a gritarle al oído, con todas las fuerzas, que todavía en su viejo corazón cabe ese aire de paisa grande que lleva en cada paso, en cada movimiento de cadera, en cada cerrada lenta de sus ojos pícaros. De mujer grande, de niña grande, de colombiana desarmada de odios, cargada de alegrías y esperanzas.

La Bichota está en continuo descubrimiento de ritmos, mezclas inusitadas repletas de innovaciones que rompen y hacen trizas el reguetón del macho alfa; pasó por encima de Maluma y J Balvin y los dejó atrás. Ella alimentó de candor, de sabor, un suave perreo que invita a levantarse al más viejo. La Bichota es un dibujo animado cargado de alegres y radicales rebeldías, donde el spanglish es solo una más de sus picardías.

Muchas de sus letras son frases cargadas de sentido que resuenan en medio de la fiesta. “En la cama me curaste todo lo que me dolía. Me pusiste a latir donde ya no me latía”. Sorprende por su precisión; es eso lo que quisiéramos decir, y también lo que quisiéramos escuchar. Ella lo hace en medio de bailes que recuerdan a la mejor Shakira. Dos estrellas nacidas en la periferia, fuera del centro, con rítmicas caderas que estaban dispuestas a conquistar el mundo, y lo hicieron.

La Bichota, como la llaman sus fans de confianza, se reafirma en contradicciones que disparan el entusiasmo de todas cuando dice o canta cosas como: “Pero hice todo este llanto por nada, ahora soy una chica mala” y lo es desde la más sincera y cruda feminidad, cuando repite: “Que mi vida no depende de que un hombre esté conmigo”. Y es claro que ella, y muchas de las que han ido a la rumba, no dependen de ningún macho. Ellas bailan solas, nunca se quedan sentadas, no esperan a ningún Superman, tampoco creen en los príncipes azules. “Ningún hombre me controla, soy dueña de mi vida” circula como un coro que ya no es secreto, se ha hecho consigna. Ellas están disfrutando la fiesta, ellos también, pero ellos saben que ellas comparten la idea de su canción favorita cuando afirma de manera tajante: “Ya no quiero amores, solo quiero disfrutar”. Y también le repite al oído con una inmensa sinceridad coqueta: “Soy la dueña de mi vida y no me importa lo que digan... Yo, amigo mío: sigo adelante sin mirar atrás, el pasado quedó atrás”.

No es extraño que la inusitada fuerza de su canto haya logrado algo que no haría ni el Fútbol Club Barcelona: llenar el estadio blanco durante 4 días seguidos.

La idea de contarlo todo, al inicio del concierto, desde un dibujo animado, es algo más que un espectáculo pasajero. Ella ha descubierto su propia forma de hacer música. También su particular modo de montar sus fiestas. Por eso se mueve segura, sabiendo que sí, que todo indica que “mañana será todo más bonito”. Un lema que algún político avivato se querrá apropiar para las próximas elecciones, vendiendo esperanza.

miércoles, 3 de abril de 2024

En agosto nos vemos, un vallenato inconcluso

 

En agosto nos vemos, un vallenato inconcluso

Guillermo Solarte Lindo

 

García Márquez dijo que Cien Años de Soledad era un vallenato de 350 páginas. También pudo ser verdad, que afirmó en silencio, mucho antes de que entrara en su propio olvido, que En agosto nos vemos era un vallenato inconcluso. Algo me hace sospechar que el escritor deseaba dejar una obra inconclusa. Un homenaje a la imperfección, a eso que los japoneses nombran de forma hermosa como wabi-sabi que destaca la belleza de la imperfección, lo inacabado, lo fugaz, lo efímero.

Los grandes escritores, y García Márquez es uno de ellos, tienen diferentes tipos de grandezas, lo que llaman obras maestras, las llamadas obras menores y las inconclusas. De la primera, Cien años de soledad, se ha dicho todo. A las menores se les ha buscado hasta el agotamiento todas las conexiones con la primera, todos los errores y despistes históricos, gramaticales. De las últimas diría que unas están cosidas con silencios, otras entretejidas con impulsos emocionales desbordados por la memoria de una pasión o de un buen polvo. Otras más nacidas en un secreto que desean llevarse a la tumba. Enamoramientos imposibles de confesar o aventuras, en donde lo único que ha sido cambiado de la realidad es el nombre de la protagonista. Por eso, Ana Magdalena Bach tiene todas las pistas para delatar que la historia sucedió muchos años antes de que el olor de las almendras amargas le recordara siempre el destino de los amores contrariados. En agosto nos vemos el escritor es también la protagonista, y ella carga en su maleta los deseos y recuerdos de quien narra.

La imagen que me persiguió en las tres lecturas que hice de la novela, fue una en donde el escritor dirigía una película. Sentado, ya anciano, y con la mirada perdida en los recuerdos de sus amores pasajeros, daba la orden de luces, cámara, acción: la cámara mostraba una hermosa mujer, muy parecida a la Llobrigida, su amor imposible, que bajaba de un transbordador, llevaba pantalones vaqueros, camisa de cuadros escoceses, zapatos sencillos de tacón bajo y sin medias, una sombrilla de raso, su bolso de mano y como único equipaje un maletín de playa.

Ana Magdalena Bach era un recuerdo que obligaba a ser escrito en tono de imperfección, en tono de quebranto, y lleno de lágrimas dulces. Ella sabía que el amor de los tiempos del cólera era un amor eterno, y los de ella, aventuras efímeras, pero inolvidables. Estaba segura de que tenía mucho de Pilar Ternera, algo de Amaranta, Remedios, Eréndira y de Isabel viendo llover sobre Macondo. Podría ser un homenaje a Susana Cato, madre de su única hija mujer: Indira. Es difícil, por no decir imposible, separar la vida íntima del escritor, de sus fantasías eróticas, amatorias. Allí, el límite entre ficción y realidad se diluye en las nostalgias del escritor mientras lo escribe. Es posible que los cinco hombres seducidos por ella en agosto fueran el mismo, que todos hubieran nacido en Aracataca, el mismo día, y de los mismos padres y madres.

El escritor buscó en su memoria, y en cada uno de los rincones de sus libros, un nombre para bautizarla, esconder algún secreto, y hacer con su recuerdo una historia de amor para mayores de 60 años. La persiguió entre sus libros. Le recordó, hasta confundirlo, a Mercedes y a Susana, también a Indira. Encontró que era la suma de todas y así la retrató. No era una puta triste y, por eso mismo, los 20 dólares que su primer amante insular dejó en la página 116 del Drácula de Stoner la habían ofendido. Abrió de nuevo el libro y leyó toda la página. Pensó que no había sido el azar lo que había inducido a su amante a poner los dólares en ese lugar. Leyó tres veces la página, era un diario, en él estaba escrito parte del día 14, todo el día 15 y un párrafo del día 17 de agosto. Buscó algún mensaje oculto, pero no encontró nada. Le resultó sospechoso que el día 16 no apareciera. No se había escrito nada en el diario sobre el día 16 de agosto. Se prometió indagar sobre ese enigma, y después de largas noches de insomnio, descubrió que ir a la isla a dejar gladiolos a la tumba de su madre era un mensaje de quien la había parido para liberarla del castigo de la monogamia.

Releyó, frase por frase, la página 116 de Drácula, creyó encontrar una pista en una frase que subrayó con el lápiz rojo que tenía a mano y que era premonitoria: “Una especie de oscuro sino parece estarse cerniendo sobre nuestra felicidad”. Entendió que aquel hombre temía perder su felicidad y se inquietó por la suya propia. Sintió miedo al pensar que ella podría estar jugando a ser vampira en cada uno de los viajes a su isla encantada. La lectura de Drácula la había llevado a pensar que el Conde no era otra cosa que un Don Juan nocturno que buscaba el éxtasis en la sangre misma de las mujeres seducidas por su misterioso encanto. Un elegante seductor que al amarlas las dotaba de la inmortalidad que todas buscaban en sus brazos. Sonrió al recordar que detrás de la lectura del libro estaban las miradas atentas de las películas de Drácula protagonizada por el mejor de todos los vampiros, Christopher Lee, y también el menos humano de todos: Nosferatu protagonizado por Klaus Kinski.

Cerró el libro y concluyó, que el billete de 20 dólares puesto en el libro,  era una manera poco decente de decirle que pagaba por una noche de sexo, no de amor. Sabía, por su propia experiencia, que los hombres al pagar descargan sus culpas morales. “Allí no hay deslealtad”, le había dicho su esposo una tarde de sudores intensos, y ella le había respondido en silencio que sus idas y venidas a la isla “eran sus amores pasajeros y a mi casa vuelvo siempre completica”. Ella no era celosa y reclamaba, en cada viaje a la isla, su propia libertad. Tenía claro que el secreto bien guardado era la esencia del amor eterno. Que un apareamiento no contado se disfruta, aun después del orgasmo, y que se vuelve a vivir protegiendo el secreto. Defendiéndolo como un tesoro.

Descubrió Ana Magdalena Bach en cada ida y en cada regreso de la isla que al volver ya no era la misma. Esa permanente mutación terminó convertida en algo mágico, que se repetía y se repetía, primero como una ilusión, luego como un deseo cumplido y disfrutado por su cuerpo de hembra libre y, después, y en adelante, como un secreto que la dejaba ser feliz siendo infiel al hombre que en verdad amaba.

 

En agosto nos vemos es una historia real, narrada por la nostalgia triste de un macho viejo, caribe, sentado, ya sin memoria, disfrutando de una parranda de amores vallenatos en una playa cualquiera de Santa Marta, Cartagena o Barranquilla.

 

 

jueves, 14 de septiembre de 2023

Abajo las armas: La rebelión soñada por el Bien Común

 

Abajo las armas: La rebelión soñada por el Bien Común  

Guillermo Solarte Lindo

Director

Pacifistas sin Fronteras

  Abajo las armas es un libro publicado por la Editorial Alvarelllos y la Fundación Cultura de paz.  Es la suma de 32 miradas distintas sobre una pregunta orientadora: ¿Dónde está el pacifismo?

Una cuestión provocadora, en donde las  respuestas de los 32 expertos, militantes, investigadores, líderes pacifistas y analistas de la geopolítica de la guerra, constituyen un texto de gran valor pedagógico, en tanto que,  es análisis y síntesis de las distintas corrientes del pacifismo, de su corta historia, de sus intervenciones más significativas y de algunas de las tesis que fundamentan el movimiento  por la paz como acción directa y el pacifismo como una forma de pensar o paradigma para enfrentar  la guerra.

En el trasfondo de algunos de los 32 textos subyacen las ideas que han sido bandera del pacifismo a lo largo de su historia, que se alimentan de las ideas de grandes líderes y mártires pacifistas: Gandhi y Luther King y muchos de los ganadores del Premio Nobel de paz, algunos bien merecidos, otros no tanto. 

El título del libro:  Abajo las armas, al tiempo que es un grito de alerta, es un homenaje a quien fuera la primera mujer en ganar el Premio Nobel de la paz, Bertha von Suttner. Abajo las armas es el título de su novela en donde el personaje central es una mujer que lucha por ideales pacifistas al tiempo que vincula valores que promueven la igualdad de derechos de las mujeres. Podría encontrarse en Martha, el personaje central de la novela, lazos con la autora y puentes con el feminismo, con los valores bandera de la lucha de la mujer por la igualdad.

Tres grandes enunciados sintéticos   podrían destacarse a manera de hipótesis   de lo que subyace en este valioso libro y que es   la suma de todas:  Las perspectivas, las expectativas, las iniciativas, las singularidades.

 El primero de esos enunciados no podía ser otro que la Vigencia del Pacifismo:  de sus ideales, sus banderas, sus valores y   del deseo profundo que nutría, lo que en el Foro Social Mundial de Portoalegre se expresó como: “Otro Mundo es posible”. Un ideal que todos los pacifistas, en sus distintas corrientes, compartirían y aceptarían como un horizonte de lucha, de resistencia, de movilización.   Pero, ¿cuál sería el aporte del pacifismo a ese “otro mundo posible”?

Indudablemente, la persistencia en la lucha contra la guerra y la radicalidad o, si se prefiere, la rebelión contra la guerra como mecanismo de solución de conflictos y el armamentismo como soporte de la guerra misma. Guerra siempre presente en la historia, muchas veces justificada por los estados llamados democráticos que han sido promotores de una intensa narrativa de guerra acogida por los medios masivos.

 Diría en palabras de Ana Barrero, en su texto incluido en el libro, que: “Se están imponiendo narrativas militaristas, narrativas que contribuyen a la espectacularizacion y normalización de la guerra. Y, a la vez, se está estigmatizando, criticando y atacando a las personas que defienden que la paz solo puede conseguirse por medios pacíficos”.

 El punto clave para la comprensión de esta tensión o conflicto entre aquellos que abogan por la lucha pacifista en contra de la guerra y los que la favorecen, es que estos últimos   tienen el poder: económico, mediático, militar, un poder hegemónico total.   

La persistencia en la lucha contra la violencia, contra las guerras, ha sido un valor sin igual que alimentó a los pacifistas cuando más cruda se hacía la confrontación, y más débil la política como medio para la solución de los conflictos. El siglo XX, cien años de confrontaciones bélicas, cien años de desarrollos tecnológicos para matar, cien años de una carrera armamentista sin precedentes de la que emergió con fuerza el pacifismo y se construyó la oposición más humana que podría construirse: la oposición a la guerra como espacio en donde se legitima el asesinato, el genocidio, el desplazamiento de millones de personas de su lugar de vida. El siglo XX fue el siglo de la militarización de la política.

Millones de muertos, decenas de millones de muertos civiles llenaron los campos de Europa y vincularon otros territorios en lo que se dio en llamar la Primera y Segunda Guerras Mundiales. Es una historia reciente de la que los pacifistas aprendieron que era necesario abrir la lucha en contra de la guerra hasta encontrar los argumentos para enlazar el pacifismo a las razones últimas de los conflictos que la humanidad no había podido solucionar:   La desigualdad, la miseria de millones, el hambre, el odio, la depredación de la naturaleza, la discriminación, el racismo.

Los problemas abruman, pero, podría afirmar de la mano de Ingerbor Brenes, en su texto incluido en nuestro libro con el sugestivo título de ¿Armas para construir la paz?  Qué ingenuidad. “Ceder al pesimismo y a la apatía no nos llevará a ninguna parte.  No podemos permitir la destrucción de la humanidad y nuestro hermoso planeta… Parece obvio que no podemos seguir abusando de los recursos del mundo… el excesivo gasto militar no puede proporcionarnos la seguridad que deseamos…”  

Sí, es evidente que la paradoja militarista es, además de una ingenuidad, la peor de las muestras de la irracionalidad del poder: armarnos hasta los dientes para defender la democracia, los derechos, la libertad.  El pacifismo está vigente porque sobre sus espaldas pesa la idea de que la lucha por el Bien Común es la más humana de las luchas. Una carrera armamentista avalada desde norte como una idea fracasada de la persuasión en donde en palabras de Garry Jacobs: “El gasto militar anual asciende a dos billones de dólares, pero las armas no pueden impedir las sequías, las inundaciones o detener la subida del nivel del mar” tampoco podrán reducir los niveles de desigualdad, la explotación desmesurada de los recursos no renovable, o disminuir el hambre o detener un virus como el covid-19. Pero, ¿Si el armamentismo no es útil para la solución de los problemas que agobian a la humanidad para que son útiles? El argumento de que así se garantiza la seguridad es quizá la paradoja humana más grande: aumentan las muertes violentas, el desplazamiento y el hambre.

Muchos de los autores presentes en Abajo las armas coinciden que el pacifismo es una movilización planetaria, internacional, que tiene un horizonte político incluyente y unos principios radicales que se abre a otros movimientos fecundados por múltiples razones y valores.

Podría surgir de la lectura que hago de los distintos textos un segundo enunciado hipotético: El pacifismo es una movilización cultural diversa, plural, que se revitaliza en el análisis crítico de la realidad dominada por el militarismo, la desigualdad, y un sistema de valores contrario al Bien Común y al respeto por la naturaleza. Algo queda de las propuestas de Immanuel Kant en su texto de la Paz Perpetua, al que hacen referencia algunos de los 32 autores. Destacaría de ellos tres que se han perdido en la maraña burocrática internacional y en la fuerza indeseable del Consejo de Seguridad de ONU:  la cooperación internacional, la abolición de la guerra y el desarrollo de un orden mundial basado en principios ético-políticos obligantes para todos los Estados. Un fracaso a la luz de lo que sucede, pero asimismo un desafío para los pacifistas.  

Creo que estaríamos de acuerdo todas las personas que hemos hecho parte de la oportuna convocatoria de Manuel Dios, y la Fundación Cultura de Paz, en que la educación es una de las claves de transformación de nosotros como individuos, y de la democracia como sistema político que garantiza la convivencia pacífica, el diálogo, los acuerdos como ejes de esa convivencia.

Pero la política que alimenta la democracia debe ser la acción. Las movilizaciones como estrategia cooperada de incidencia frente a los gobiernos, a los conglomerados económicos, a los organismos internacionales, garantes de los derechos de todas, pero  que se han ido burocratizando,  y en los que, muchas veces, la ciudadanía no encuentra el respaldo necesario para erradicar la torpe necesidad del uso de la fuerza para lograr lo que la política no alcanza: la paz continua, la paz permanente, la paz total, la paz perpetua, la paz humana  como horizontes de vida hacia los que hay que transitar.

El tercer enunciado hipotético que nace de mi lectura es que el pacifismo es una ecuación en proceso de complementación. Una ecuación que, en el momento actual, tiene como soporte transversal la Comunicación y en donde el Pacifismo, el Feminismo y el Ecologismo dan potencia y energía crítica a la diversidad de movimientos sociales que lo componen. Fuerza para enfrentar los distintos monstruos, enemigos de la vida y la democracia en el planeta: la corrupción, el armamentismo, las guerras, la depredación, el extractivismo, la desigualdad, el patriarcalismo.

 La ecuación P+F+E/ C = Paz   se presenta como una suma de esos tres ejes fundamentales de la lucha ciudadana, soportadas por la comunicación. La ecuación podría ser entendida como el mejor dispositivo para dinamizar la democracia como sistema político y el calentamiento social, entendido como una fuerza de energías múltiples que no están dispuestas al silencio y que combaten otro de los monstruos que alientan las guerras: La mentira, el mundo de la posverdad al que se refiere Karen Marón y para el que en su texto da claves de comprensión.

El lector del libro Abajo las Armas lo puede enfrentar como un dispositivo en donde encontrará palabras, conceptos para elaborar su propia resistencia lingüística. Diversidad de mantras pacifistas que animen la movilización y la acción como medios de incidencia política y la participación con sentido vinculante para cambiar.   Se puede entender y asumir como un manifiesto pacifista que debe llegar en primer lugar a las escuelas, a los organismos internacionales, a los medios de comunicación.

 

No quiero terminar este escrito sin hacer referencia a una de las guerras, quizá la más sucia de todas las guerras y que ha sufrido mi país, Colombia. La guerra contra las drogas. Una confrontación declarada en los años 70 en la que convergen todos los monstruos a los que hacía referencia: Violencia, corrupción, militarismo, armamentismo, depredación, mentira.  Una guerra en donde el campo de batalla, de confrontación militar, se trasladó a los países productores de marihuana, cocaína y heroína y, en donde, las acciones militares se dirigieron en un altísimo porcentaje a las pequeñas parcelas, criminalizando a los campesinos y esparciendo glifosato, un veneno químico prohibido en muchos países y restringido en otros. Una guerra irracional que no detuvo el problema y, por el contrario, fortaleció, diversificó y amplió las redes criminales, la alianza de estas con los distintos gobiernos y multiplicó por miles las transacciones financieras de blanqueo y de inversiones con dinero originado en el narcotráfico. No todo sigue igual, todo sigue peor.  

Para los pacifistas, este tipo de guerras han sido opacadas o escondidas y los resultados, muchas veces, han alcanzado niveles de violencia poco mediatizados, o teñidos con la mentira más grande que traslada la responsabilidad a los países productores, también los muertos y la estigmatización, la condena de inocentes ciudadanos que ven restringida la libertad de movilización por el estigma que lleva ser originario de un país productor.

Esta guerra ha supuesto un deterioro de la democracia colombiana, en tanto que:  el dinero del narcotráfico permeó la política, incrementó el armamentismo del país, su militarización y un presupuesto militar desmesurado, al tiempo que sostiene uno de los más grandes ejércitos de América Latina.

El prólogo de Federico Mayor y el epílogo de Manuel Dios, amigos pacifistas españoles que ha caminado juntos por un periodo largo de tiempo, parecen coincidir en algo esencial sobre las guerras que están presentes. El pacifismo ha cambiado y debe seguir haciéndolo, se ha diversificado, se alimenta de otros sentidos. De muchos fracasos emergen otro tipo de acciones, otros tipos de lucha, otro tipo de interacción: una comunicación más rápida, más informada, un diálogo permanente, continuo. El pacifismo también se ha trasladado a la ciberpolítica. Tiene el desafío de ser contundente en las redes.

Recogería la pregunta de Mayor Zaragoza en el prólogo: ¿Cuántos acontecimientos nocivos podrían evitarse si se hubiera hablado a tiempo?